
Me gustaría dormir… pero no puedo. Creo que tomé más café de lo que debería, una taza en la tarde después de comer y otra en la noche durante la cena.
Lo malo de no meterme a la cama a descansar es que mi mente divaga y no me concentró en absolutamente nada… medio hago tarea, medio califico, medio juego, medio veo la tele, medio hago todo y no avanzo en nada.
En fin, ambas tazas de café valieron la pena… por la charla y por la compañía.
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