viernes, diciembre 22, 2006

Inolvidable


No puedo creer lo increíble que fue mi infancia, si algo no cambiaría son las noches en casa de mis abuelitos con las palomas haciendo ruidos en el techo que nos levantaban a mi hermana y a mí para jugar y en donde algunas veces recibimos (con enorme gusto y sorpresa) los regalos de navidad…

jueves, diciembre 14, 2006

CUANDO UNO ENCUENTRA ÁNGELES…

Nunca se me va a olvidar esa tarde, incluso cuando recuerdo los detalles me doy lástima y un poquito de tristeza se mete por la cabeza y llega hasta el corazón.

Hacía mucho frío, no sé el mes y mucho menos el día, pero seguro fue entre semana porque pasé después del trabajo. Usaba una chamarra en tono café claro y con mucha angustia toqué el timbre de aquella casa cargando todavía mi mochila con algunas de las revistas que sacamos aquella vez. Mis latidos eran fuertes, tan fuertes que los sentí en mi garganta y nadie abrió la puerta.

Es difícil explicar la emoción de aquellas horas, me senté cerca a la puerta, encogí las piernas, recargué mi cara en ellas y con los brazos sobre las rodillas me puse a llorar. El callejón estaba vacío y ya tenía como una hora y media esperando mientras lloraba. Pasaron caminando muchas personas pero nunca me atreví a ver quienes eran, igual a ellos no les importó quien era yo.

Escuché unas llaves pero no levanté la mirada, abrieron la puerta de la casa frente a la mi cuerpo encogido esperaba, entonces pasaron como 10 minutos y la volvieron a abrir. Una señora salió de la casa y se acercó, preguntó “¿Estás bien?” y fue cuando por primera vez después de tanto tiempo despegué la cara de las rodillas… “Si, gracias”, y me tocó la cabeza “pero estás llorando, mírate… ¿no quieres entrar a mi casa?, y yo no sabía que contestar entonces dije… “No, es que estoy esperando a una persona” y ella me respondió “Pero mientras la esperas puedes estar en mi casa, no te quedes aquí esta muy frío y ya es muy noche”…. Entré a su casa, me dio un té, me presentó a su hermana y me contaron que eran maestras y estar con ellas me llenó de una tranquilidad que desapareció toda la angustia.

Finalmente llegó la persona a la que esperaba y me fui….

Mucho tiempo después compré unas galletas de mantequilla y fui nuevamente a aquella casa a visitar a esas maestras que me dieron paz cuando uno no sabe a quien platicarle sus ansiedades, ese día ellas me dieron unas cañas y unas mandarinas.

Cuando salí me di cuenta que nunca me preguntaron mi nombre, e igual no hizo falta…

No sé si aún vivan en la misma casa, o si recuerden como yo aquel día. Tal vez vuelva a comprar galletas de mantequilla y las vaya a ver, no sé, pero muchas gracias, puede ser una simpleza para alguien más, pero para mí fueron la salvación de lo que pintaba para una de las más amargas noches de mis días.

lunes, noviembre 27, 2006

Lo que me econtré ayer...


Estuve husmeando entre algunos papeles y me encontré un pedazo de papel con un escrito que alguna vez hice para alguien a quien todavía no estoy preparada para ver, es un lindo recuerdo de aquellas noches de desvelo en MTY… con cariño para ti.

Ya sólo soy yo y yo digo, ¿qué pasa?, cuando empezaron a cambiar las cosas y no me di cuenta, ¿soy todavía el recuerdo que tengo de mí misma o solamente vago en esos escombros de lo que fui para no derrumbarme ahora?. Me choca, me repatea, me desespera estar así, PENSANDO… y lo peor, pensando en mí. Podría ser peor aún, si pensará en ti…, pero me doy cuenta muy a mi pesar que eres parte de mi mente todo el tiempo y tan así formas parte de mis pensamientos que no puedo distinguir cuando te escapas de la oscuridad.

Zambullirme en ti sería perfecto, entrar tal vez por el orificio pequeño de la nariz o quizá por el del oído, pero nunca estás o no estoy yo, todo se complica cada vez más. Me alejo lentamente y te acercas, me acerco y te alejas, un pequeño descuido y vernos podría resultar fatal, mortal y aún soy joven para morir.

Me da miedo encontrarte y es lo que más deseo, eres la muerte, deseo saber que hay detrás de ti y dentro de ti, pero temo perder lo que ahora esta en mí y me das miedo.

Quien dice que la imaginación termina cuando crecemos, cuando somos “gente grande”. Yo te puedo asegurar que no es así, porque te he soñado infinidad de veces y estoy despierta, porque hemos hecho el amor como nunca, desesperada y arrebatadoramente, porque el día que te besé los labios llenos de aire y frío por las condiciones del clima, se diluyó el encanto y desperté completamente empapada de ti. Existe porque te veo si cierro los ojos… y si los abro también, porque el aire roza el cuerpo como cuando tus estrellas pasan repentinamente sobre mí y me echan un vistazo.

Saberte existente es como despertar cada día y tener la certeza que el sueño te alcanza, pero a diferencia de lo que muchos otros piensan (porque desean que sus sueños se vuelvan realidad), yo quiero saberte y sentirte como un sueño, despertar y saber que afortunadamente me queda un día más, otro día más para hacerte el amor y experimentar cosas nuevas, para ser la amante perfecta, para rozar el aire y besar tus labios fríos, un día más para no verte y saber que sigo viva mientras me empapo de tu presencia imaginaria.
F/G/Q

viernes, noviembre 24, 2006

Pijama Polar


Estas noches comienzan a ser realmente frías… Me gustaría tener un sol portátil para usarlo cuando tengo frío. Por lo pronto tendré que conformarme con una pijama de oso polar.

lunes, octubre 30, 2006

Regalos


La primera vez fue un cojín para descansar los pensamientos, ordenarlos y reposar sobre esas ideas cubiertas por el exquisito sabor de las nuevas emociones; un libro de Gabriel García Márquez que materializaron sus más profundas fantasías e ilusiones.

La segunda vez fue una memoria USB de 256 MB para almacenar los buenos momentos y pasarlos al CPU de la cabeza olvidadiza; una chamarra calientita para abrazar esos recuerdos que comenzaban a ser parte de la vida diaria.

Y esta vez, ¿qué regalos navideños pueden ser?

domingo, octubre 08, 2006

Rodillas de Albertico-chiquitico


Desde muy niña me gustó la poesía, quiza herencia de mi padre a quien le encanta declamar. Recuerdo que mi papá, a mi hermana y a mí, nos sentaba en sus rodillas y nos declamaba “Nocturno a Rosario”: ¡pues bien!, yo necesito decirte que te adoro, decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto y al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión”.

A veces, Albertico (mi papá) sacaba el libro de poemas, un libro gordo color morado, buscaba sus poemas favoritos y declamaba… “¡Y bien! aqui estás ya... sobre la plancha donde el gran horizonte de la ciencia la extensión de sus límites ensancha. ...” y se emocionaba de tal forma que me intrigó sentir como él aquellas letras que muchas veces lo hacían llorár.

Aquellos años de poesía fueron de los mejores…

Hoy en día mi papá ya no me sienta en sus rodillas, ya no declama como antes, ahora platicamos del trabajo, de los problemas de los grandes… extrañó mucho aquellos días de poesía.

Me apoderé del libro gordo color morado, y comencé a leer aquellas letras, todos los autores del libro son mexicanos y eso me gustó aún más. Me aprendí varios poemas y el que transcribo a continuación me atrapó desde la primera vez que lo leí.

Gracias albertico por esos días en tus rodillas…

METAMORFOSIS
Era un cautivo beso enamorado de una mano de nieve, que tenía la apariencia de un lirio desmayado y el palpitar de un ave en la agonía.
Y sucedió que un día,
aquella mano suave
de palidez de cirio,
de languidez de lirio,
de palpitar de ave, se acercó tanto a la prisión del beso, que ya no pudo más el pobre preso y se escapó; mas, con voluble giro, huyó la mano hasta el confín lejano, y el beso que volaba tras la mano, rompiendo el aire, se volvió suspiro.
Luis G. Urbina

jueves, octubre 05, 2006

AMANECER CON GANAS

Una mujer a veces amanece con “ganas”, de esas ganas que dejan una temperatura caliente poco usual entre sus piernas, de las ganas que no la dejan caminar porque el roce de la ropa le provoca y cuando las ganas llegan una batalla surge en su interior entre los deseos y las posibilidades. Una mujer a veces amanece indiferente, no importa quien la saluda ni sus intensiones, incluso vestirse puede ser irrelevante y el “look” pasa a segundo plano.
Mala combinación la indiferencia y las ganas, no es igual cuando una mujer se levanta con ganas y queriendo verse bonita, la cosa cambia en proporciones abismales. Busca su mejor sostén, las bragas de encaje o definitivamente se siente tan segura y confiada que prefiere no usar nada bajo la ropa y entonces camina entre la gente y se convierte en un imán, las miradas van a ella aunque no sepan que los pantalones le rozan el clítoris cuando cruza las piernas y esa sensación le roba el aliento por instantes y recorre toda su vulva haciéndola sonreír. Al caminar sólo llama la atención y es el fin escondido, el fin de trasfondo que nadie, sólo ella, sabe en lo profundo de sus pasos.
Aquel día amaneció indiferente, pero con apetitos y con la sensación en el cuerpo que provoca excitación, así pasó gran parte del día, sin grandes líos. Ya por la tarde una que otra llamada para salir pero nada la convencía en absoluto, así optó por lo seguro y se fue con Clara y sus amigos dispuesta a pasarlo realmente bien.
Aquella noche dejó los formalismos en casa, las buenas costumbres (que por cierto ya no sabía cuales eran) y sus maneras poco simpáticas. Después de algunos cócteles le dio permiso a su cuerpo para que hablará por ella, le consintió expresarse tal como ella se sentía… suave, ligera, vaporosa, líquida, húmeda, caliente.
No llevaba las bragas rojas de encaje para las grandes ocasiones, unas braguitas que se amarran con listones a los lados, que cuando tiras de ellos se dejan caer entre las piernas, se deslizan brutalmente hasta llegar al suelo o a las sábanas y comienza entonces otra batalla. Pero esa noche… esa noche no hacían falta.

miércoles, agosto 30, 2006

Noche de miedo


Entre las penumbras de las 4:00 am, subiendo las escaleras hacia la habitación se ve la sombra de un hombre que me mira. En ese instante no siento miedo pero busco desesperada el “swich” para encender la luz.

Los ojos casi se cierran y claman descanso. Me quito la ropa rápidamente para ir a lavarme los dientes. Después me acuesto pero siento angustia y no quiero mirar hacia la puerta. Cuando logro conciliar el sueño una voz me despierta, es mi hermana: “Oye, que es eso que esta al lado de tu cama”, me muero de miedo y no quiero voltear, sólo contesto: “No sé, ¿por qué?” a lo que ella responde: “Parece un hombre, que esta en el closet, no veo bien, puede ser una chamarra”…

miércoles, agosto 09, 2006

La primera foto tenía que ser del Rey


Let It Be Me

God bless the day I found you
I want to stay around you
And so I beg you
Let it be me

Don't take this heaven from one
If you must cling to someone
Now and forever
Let it be me

Each time we meet love,
I find complete love
Without your sweet love
Tell me, what would life be?

So never leave me lonely
Tell me you love me only
And that you'll always
Let it be me

martes, julio 11, 2006

Pensando, no interrumpir

Quería escribir algo pero no se me ocurre nada... Buuuuuuuuu!!!!!!!!!!

Se aceptan sugerencias

miércoles, julio 05, 2006

Nubes de color naranja

Todavía recuerdo el techo mal pintado de la habitación, la gama de color entre blanco y naranja daba la ilusión de ver las nubes mientras les buscamos formas.

Hacía calor afuera y las cortinas apenas detenían el paso del sol, era imposible conciliar el sueño y seguimos viendo nubes mientras hacíamos promesas que no sabíamos si se podían cumplir.

Ha pasado más de un año después de aquella vez en donde no éramos “nada”, no existían los compromisos, estábamos ahí perdiendo el tiempo con el techo sólo por estar juntos, quizá ese día me enamoré realmente de ti, lo sé porque lo recuerdo perfectamente y porque muchos de estos textos corresponden a esa fecha.

Fueron unas vacaciones perfectas y me prometiste algo que acabas de cumplir, gracias… es todo lo que puedo decir. Te amo

miércoles, mayo 17, 2006

ES...

A veces, cuando tengo de esos días difíciles a causa de mi mal sana imaginación me acuerdo cuando mencionaste que debo de tener problemas de comportamiento bipolar, aunque después de navegar absurdamente por la red creo que puede ser un trastorno ciclotímico, da igual… el caso es que quisiera que no estuvieras tan lejos para poder abrazarte, aún más, al inesperado recuerdo que siempre resultas en estos días de hastío. Parece mentira que sigas siendo tú quien me mantiene viva después de tantos años.
ES

viernes, marzo 31, 2006

Cuando es silencio

Quisiéramos las palabras exactas, las frases correctas…
Entonces llega la poesía y esa idea muda cobra sentido, por lo menos para mi.

CUARTO DE HOTEL
I
A la luz cenicienta del recuerdo

que quiere redimir lo ya vivido
arde el ayer fantasma. ¿Yo soy ese
que baila al pie del árbol y delira
con nubes que son cuerpos que son olas,
con cuerpos que son nubes que son playas?
¿Soy el que toca el agua y canta el agua,
la nube y vuela, el árbol y echa hojas,
un cuerpo y se despierta y le contesta?
Arde el tiempo fantasma:
arde el ayer, el hoy se quema y el mañana.
Todo lo que soñé dura un minuto
y es un minuto todo lo vivido.
Pero no importan siglos o minutos:
también el tiempo de la estrella es tiempo,
gota de sangre o fuego: parpadeo.
II
Roza mi frente con sus manos frías

el río del pasado y sus memorias
huyen bajo mis párpados de piedra.
No se detiene nunca su carrera
y yo, desde mí mismo, lo despido.
¿Huye de mí el pasado?
¿Huyo con él y aquel que lo despide
es una sombra que me finge, hueca?
Quizá no es él quien huye: yo me alejo
y él no me sigue, ajeno, consumado.
Aquel que fui se queda en la ribera.
No me recuerda nunca ni me busca,
no me contempla ni despide:
contempla, busca a otro fugitivo.
Pero tampoco el otro lo recuerda.
III
No hay antes ni después. ¿Lo que viví

lo estoy viviendo todavía?¡Lo que viví!
¿Fui acaso? Todo fluye:
lo que viví lo estoy muriendo todavía.
No tiene fin el tiempo: finge labios,
minutos, muerte, cielos, finge infiernos,
puertas que dan a nada y nadie cruza.
No hay fin, ni paraíso, ni domingo.
No nos espera Dios al fin de semana.
Duerme, no lo despiertan nuestros gritos.
Sólo el silencio lo despierta.
Cuando se calle todo y ya no canten
la sangre, los relojes, las estrellas,
Dios abrirá los ojosy al reino de su nada volveremos.

Octavio Paz

miércoles, enero 25, 2006

25

Después de los 25 años todo te engorda… las papitas sabritas que te comiste a los 20 se quedaron acumuladas en tus caderas!!! Y aunque tengas cintura hay que comprar pantalones lo suficientemente amplios (que horror) para que te suban aunque debas usar cinturón para que no se note que de la cintura te quedan enorme.

Soy una fanática de las fritangas, así de esas feas feas feas que se abalanzan sobre un tamal de chile verde sólo por antojo más no por hambre. Ni modo, estoy pagando las consecuencias y ahora procuro aguantarme el antojo y hacer ejercicio media hora todos los días para limpiar mis culpas de 25 años atrás.

Pero si tú eres también fanática, o lo fuiste, y ahora estás pagando las consecuencias, entonces toma nota…

JUGO
-Extraer el jugo de piña (no me pregunten cantidades porque no lo preparo yo)
-Licuar plátano, sandía y papaya
-Mezclar todo y beber inmediatamente durante una semana todos los días en la mañana.

La verdad que sabe muy bien, pero aguas que es súper poderoso y visitarás muchas veces el sanitario jajajaja

(¡¡¡lo que hacen las revistas!!!)

lunes, enero 23, 2006

28

Aceptó que cada 28 días me pongo insoportable, ni yo misma me tolero ja.