domingo, julio 31, 2005

15

Quisiera que esta noche, como en el poema 15 de Neruda, llegaras desde lejos y cerraras mi boca con un beso

lunes, julio 18, 2005

GOTAS DE INSOMNIO

La lluvia cae tan fuerte que no me deja dormir. Doy vueltas y vueltas en la cama, el cansancio es excesivo pero las gotas enormes de la lluvia no me quieren ayudar. A veces ese ritmo monótono de la caída me arrulla entre el agotamiento y las ganas de despertar placidamente bajo mis cobijas calientitas, pero hoy no puedo dormir.

Miro al techo e imagino. Torno a la derecha y pienso en todo lo que debo hacer al día siguiente. Torno a la izquierda y logro 5 minutos que no me ayudan a descansar en lo absoluto pues tengo un mal sueño que me obliga a abrir los ojos.

Entonces recuerdo lo que me decía mi papá cuando era niña y no podía dormir, recuerdo como se acercó entre la obscuridad para ayudar a mi hermana a conciliar el sueño cuando en una pesadilla ella era uno de los sobrevivientes de los Andes. Es un secreto que nadie sabe, una fórmula oculta que incluso te salva de los malos presagios o de un presentimiento maligno.

Me acomodo del lado preferido de mi cama abrazo con todas mis fuerzas un cojín y un muñeco. Trato de no errar el ritual que nos enseñó mi padre. Duermo profundamente y la lluvia cesa en su caída múltiple del insomnio.

jueves, julio 14, 2005

ESTRELLITA DE LA SUERTE

Recuerdo con una claridad impresionante el día que pedí con todas mis fuerzas que te quedarás para siempre conmigo y mira que cuando deseas algo con fe corres el riesgo de que se cumpla a pesar de una gran pena.

Tuvieron que pasar años e incluso rencor, un odio repentino que se confunde con coraje y con las ganas de no cerrar los ojos para seguir viendo, pero la vida cumplió mi mayor deseo y sé que pase lo que pase siempre estarás junto a mí. Recibí tus cartas cuando estabas en Barcelona, en Guatemala, en Italia, y miles de postales en donde me decías lo mucho que me extrañabas. Nunca estás lejos, si hay alguien que vive dentro este corazón eres justamente tu Estrellita.

Nunca me has dejado sola, en los peores momentos me haces una llamada telefónica sólo para decirme que me quieres y ambos hemos llegado a la conclusión que nos llamamos con la mente.

Ya han pasado siete años o más de aquel día que nos conocimos y del detalle de la gelatina y los chetos cuando me dejaron castigada en la biblioteca. No pensé, nunca imaginé que llegarías a ser tan importante y que una opinión tuya podría cambiar mi vida sin importar la opinión de otras miles de personas.

Hicimos un juramento que pienso cumplir… “seremos amigos hasta que alguno de los dos se muera de viejito”, y otro más extraño pero igual de interesante… “si llegó a presidente, tú serás la primera dama”.

Me gusta hablar contigo porque invariablemente recuerdo la esencia de lo que llevo dentro, de las convicciones que generé aún siendo una niña. Verte me hace sentir que a pesar de todo lo que he dicho o hecho sigo siendo la misma persona inocente que tiene todas las ganas de ser mejor, de amar mejor, de querer siempre. Por eso digo que eres mi Estrellita de la suerte… me recuerdas a mi misma cuando me estoy perdiendo.

Sin duda, el mejor regalo es una carta que me diste y que al final cita…

“La vida, cuando se piensa en la tabla del dos (tu y yo)… Exige de todo el tiempo que quepa en un reloj de mano hasta antes que anochezca y de un buen despertador para levantarte y continuar al día siguiente. Es por eso que te amaré toda la vida”

Dicen que al primer amor se le quiere más y a los que vienen se les quiere mejor. Gracias Estrellita yo te quise y te quiero mucho, todos lo saben pero este agradecimiento es por este lazo de amistad que cuidaré toda mi vida y por enseñarme a querer, amar, compartir y respetar mejor.

Hoy comparto contigo el triunfo de terminar tu carrera y por su puesto el personal de ver a tu papá a tu lado. Eres un gran amigo y por eso te quiero siempre.


JUEGO

Me escondo detrás de una mesa, todo es enorme a mi alrededor y miro pasar a mi hermana. Voy gateando alrededor de la mesa y veo como entra mi papá y él no me ve. Salgo repentinamente de mi escondite y todos gritan asustados. Tengo como siete años y jugabamos escondidas…