Un profesor durante la carrera universitaria mencionó que todo es soledad. Quizá sea cierto, y más ahora que casi termino un libro que me regalaron la navidad pasada.
La soledad es tan sutil, despistada, vive al lado en cada segundo que el tiempo toca. Y te encuentras solo si alguien se va, si se muere, si nace un hijo, si te enamoras, si te despides para lograr un sueño, si sales a buscar tus metas, en cierto momento llega la soledad.
Y a veces, después de un saludo o la despedida rutinaria que indica una segunda cita, llega la soledad y extrañas. Y cuando haces el amor y se va de tu lado para dormir en otra cama también te sientes solo. Los años pasan y lejos se ven los que antes estaban al lado tuyo y entonces recuerdas, vives aquello cada vez pero igual cada vez más solo.
Hay tantas personas que me recuerdan mi soledad que no puedo contarlas con los dedos de las manos. Tal vez, después de que pasen unos años más las llamaré sólo para saber si aún me recuerdan de vez en vez.
La soledad es tan sutil, despistada, vive al lado en cada segundo que el tiempo toca. Y te encuentras solo si alguien se va, si se muere, si nace un hijo, si te enamoras, si te despides para lograr un sueño, si sales a buscar tus metas, en cierto momento llega la soledad.
Y a veces, después de un saludo o la despedida rutinaria que indica una segunda cita, llega la soledad y extrañas. Y cuando haces el amor y se va de tu lado para dormir en otra cama también te sientes solo. Los años pasan y lejos se ven los que antes estaban al lado tuyo y entonces recuerdas, vives aquello cada vez pero igual cada vez más solo.
Hay tantas personas que me recuerdan mi soledad que no puedo contarlas con los dedos de las manos. Tal vez, después de que pasen unos años más las llamaré sólo para saber si aún me recuerdan de vez en vez.