Recuerdo con una claridad impresionante el día que pedí con todas mis fuerzas que te quedarás para siempre conmigo y mira que cuando deseas algo con fe corres el riesgo de que se cumpla a pesar de una gran pena.
Tuvieron que pasar años e incluso rencor, un odio repentino que se confunde con coraje y con las ganas de no cerrar los ojos para seguir viendo, pero la vida cumplió mi mayor deseo y sé que pase lo que pase siempre estarás junto a mí. Recibí tus cartas cuando estabas en Barcelona, en Guatemala, en Italia, y miles de postales en donde me decías lo mucho que me extrañabas. Nunca estás lejos, si hay alguien que vive dentro este corazón eres justamente tu Estrellita.
Nunca me has dejado sola, en los peores momentos me haces una llamada telefónica sólo para decirme que me quieres y ambos hemos llegado a la conclusión que nos llamamos con la mente.
Ya han pasado siete años o más de aquel día que nos conocimos y del detalle de la gelatina y los chetos cuando me dejaron castigada en la biblioteca. No pensé, nunca imaginé que llegarías a ser tan importante y que una opinión tuya podría cambiar mi vida sin importar la opinión de otras miles de personas.
Hicimos un juramento que pienso cumplir… “seremos amigos hasta que alguno de los dos se muera de viejito”, y otro más extraño pero igual de interesante… “si llegó a presidente, tú serás la primera dama”.
Me gusta hablar contigo porque invariablemente recuerdo la esencia de lo que llevo dentro, de las convicciones que generé aún siendo una niña. Verte me hace sentir que a pesar de todo lo que he dicho o hecho sigo siendo la misma persona inocente que tiene todas las ganas de ser mejor, de amar mejor, de querer siempre. Por eso digo que eres mi Estrellita de la suerte… me recuerdas a mi misma cuando me estoy perdiendo.
Sin duda, el mejor regalo es una carta que me diste y que al final cita…
“La vida, cuando se piensa en la tabla del dos (tu y yo)… Exige de todo el tiempo que quepa en un reloj de mano hasta antes que anochezca y de un buen despertador para levantarte y continuar al día siguiente. Es por eso que te amaré toda la vida”
Dicen que al primer amor se le quiere más y a los que vienen se les quiere mejor. Gracias Estrellita yo te quise y te quiero mucho, todos lo saben pero este agradecimiento es por este lazo de amistad que cuidaré toda mi vida y por enseñarme a querer, amar, compartir y respetar mejor.
Hoy comparto contigo el triunfo de terminar tu carrera y por su puesto el personal de ver a tu papá a tu lado. Eres un gran amigo y por eso te quiero siempre.
|
No hay comentarios.:
Publicar un comentario