En el espacio vacío cabe el aire e incluso el recuerdo, las dimensiones pueden ser tan diminutas como gigantescas dependiendo de la imaginación y la necesidad de escape. El espacio vacío es una silla color naranja ubicada en la esquina derecha de un comedor, estratégicamente situada cerca de una cocina para robar el aroma de un buen guiso. En la silla del espacio vacío me subo y la pisoteo cuando tengo miedo, también me siento serenamente a platicar, a comer o relajarme. Desde este lugar mágico veo a la gente platicar, discutir, reír. Soy una simple observadora de almas parecidas a la mía. Pero en el espacio vacío puedo dejar bloques enormes de cemento, pueden ser miles y no se romperá jamás. Dejo de vez en cuando las frases hechas y el dolor absurdo que me provoca mi propia mente ociosa, auque no siempre la cosa es tan dramática pues de igual forma necesito un lugar para reunir los recuerdos maravillosos, necesito verlos todos juntos aventándose unos a otros, demostrándome que esta vida ha sido simple y sencillamente extraordinaria. En el actual espacio vacío el aire atraviesa, regresa, se recicla y a veces se detiene. Hoy sólo dejaré tres cosas, no quiero saturarlo pues habrá muchas otras ocasiones para atiborrarlo de tristeza o de felicidad. Entonces hoy dejo en el espacio vacío: Una vista al parque de los pescados cuando tenía 6 años con todas las personas que jamás cambiaría y por quienes daría la vida entera. Dejo el miedo, pero también el asco que me dio mi primer beso, ahora recordarlo me mata de risa. Y por último dejaré este dolorcito de muela que al parecer incrementará en las siguientes horas o los siguientes días si no voy al dentista. Todo lo dejo para recordar lo bueno, para olvidar lo malo y para reír un rato. |
domingo, junio 26, 2005
EL ESPACIO VACÍO
miércoles, junio 22, 2005
AMIGO TOPO
Aún no sé que te hace querer o no a una persona, decidir confiar un secreto o el popote de tu refresco. Una charla amena, una sonrisa, las risas, los murmullos para criticar a alguien tal vez, las fiestas, los lugares prohibidos. Todo esto lo he compartido con una persona que quiero mucho, que me ha ayudado a conocer otros puntos de vista, otras formas de ser. A ti Moroco, gracias por se mi mejor amigo, por soportar mi mal humor, mi histeria cotidiana, por desquitar mis frustraciones contigo, por llevarte bien con mi familia y por ser tan divertido. Nunca te lo había dicho, pero sin temor a equivocarme eres el mejor, no O, ni, E, ni P, podrían ser mejores que tú, apreció mucho lo que hemos pasado juntos y aunque no tenemos años y años de conocernos la amistad es enorme y la admiración también. Gracias por se mi amigo y dispararme la comida, por llevarme hasta mi lejano hogar, por hacer que los cursos aburridos sean un poco mejores, por invitarme a las fiestas de tu familia, por soportarme como soy y por animarme en la tristeza… |
lunes, junio 13, 2005
II
Me levanté y, tal como en tu mensaje, te extrañé y recordé lo insólito que es despertar a tu lado, aunque probablemente para ti no lo sea tanto porque suelo quedarme con todas las cobijas. |
domingo, junio 05, 2005
I
A veces te miró fugazmente la boca mientras hablas, me gusta verte platicar sobre el día, el trabajo y esas cosas triviales que te hacen ser la persona con la que ahora quiero estar. Después me abrazas y te quiero más cada vez, te quiero siempre, conmigo… |
COCA-COLA, LLUVIA Y ROCK AND ROLL
Muchas veces uno dispone hacer de su tarde la mejor tarde, yo siempre lo intento y nunca lo he logrado. Todo marchaba excelente, mil trabajo invadía mis dedos y tecleaba sin parar tratando de explicar de la mejor manera el uso adecuado del correo electrónico. Comenzó a llover, generalmente con lluvia prefiero un buen libro y beber algo delicioso dependiendo de clima sentimental, puede ser vino tinto o chocolate abuelita, al final de cuentas da lo mismo. Sin embargo, esta ocasión me imaginé una tarde deliciosa de lluvia, coca cola y rock and roll. Una ganas de una coca cola bien fría invadió todo mi cuerpo y tenía un antojo tremendo. La lluvia desató una furia desenfrenada y no me importó, tomé un paraguas y salí dispuesta a hacer de mi tarde la mejor. Total que llegué a la tienda, que cabe aclarar esta tan cerca de mi casa que no lo podrías creer, y me encontré con la novedad que no había coca en la presentación que yo buscaba, así que me decidí por la de 3 litros, total tenía antojo ¿no?. El chistecito de ir a la tienda resultó en pantalones completamente mojados de la parte inferior, en tenis inundados y en un golpe que me di con el automóvil de mi mamá porque me resbalé, pero pensé: Bueno, una buena tarde, la mejor tarde tiene sus complicaciones. Entré a casa sobándome la pierna y en eso recordé que aún me faltaba una interminable cantidad de material, omití de mi mente que no sólo era el apunte de correo electrónico, también necesitaba hacer material para la clase del martes porque el lunes estaría de locos encontrar un poco de tiempo para terminar, pero pensé: Bueno, por qué una buena tarde no puede incluir un poco de computadoras (que las veo todo el día…) y trabajo extra. Anda pues que me fui a buscar los discos de rock y ándale que no supe ni en donde los tenía, y me dije: Bueno, pues busco en la computadora algo interesante para escuchar… Olvidaba lo deteriorada que esta mi lap top, que con todo el uso que le he dado se ha vuelto un poco lenta y que tengo un límite de programas abiertos, así que no era opción eso de la música con music match. Una opción era cerrar algunos de los programas que estaba utilizando y escuchar un poco de música sólo por el gusto de hacer lo que mis caprichos exigían… pero surgió otro problemita y es que F formateó la computadora y nada más por sus polainas decidió borrar lo que yo tenía y grabó la música que a él le gusta. El caso es que busqué en su variadísima selección musical y no tenía nada de rock, es decir NADA de rock. Finalmente mi fabulosa y “bien planeada” tarde acabo con mi coca cola de 3 litros (lo más rescatable de mis sueños de domingo extraordinario), pantalones empapados y moretón color verdoso en mi pierna, rematando con música de “La Academia”… jaja, bueno uno hace lo que puede ¿no?. |
jueves, junio 02, 2005
Llegó el momento y no puedo evitar la tristeza aunque pensé me sentiría peor. De alguna forma es un descanso, prefiero que nunca vuelvas a sufrir. Lo que ahora me preocupa es Vicky, hoy me dijo que habías muerto mientras entraba a mi cuarto, lucía muy tranquila. Cuando entré a su recámara estaba llorando y no pude decirle nada, era apenas ese llanto que se asoma, que a pesar de querer evitarlo te duele y hay que continuar. Me dio las miles de instrucciones que tengo que seguir mientras ella te acompaña. Es tan linda y especial, la he visto llorar tan pocas veces que no puede evitar sentirme mal. No te podré acompañar esta vez Abue, tampoco te visité estos tres días que estuviste en el hospital. ¿Te das cuenta? Pasó exactamente lo mismo que cuando murió Beatriz. Recuerdo que acababa de cumplir 18 años, recogí mi credencial de elector dos días antes de ir al hospital. Llegué al horario de visitas con mis pantalones de pants color gris, una sudadera rosa y peinado de colita de caballo, estaba lista para despedirme de ella, sólo que me olvidé de mi credencial de elector y al llegar a la puerta el policía no me creyó que era mayor de edad y no puede verla. Al final de cuentas Pollín me dijo: “Peque, que bueno que no la viste, fue muy feo verla tan mal, creo que ella prefiere que la recuerden cuando estaba bien” y ahora que lo pienso prefiero recordarte cuando estabas bien (que de hecho no parecías tan enfermo, según me dicen, sólo te veías amarillo) con los gorritos de bolitas para cubrir tu calvita del frío, con tu postre favorito: cucharadas de miel, con tus barbas que me picaban la cara cada vez que te daba un beso, con la risa al burlarte de alguna cosa, con tu voz y la silueta enorme y larga de cuando era niña, calentando la comida de los perros, martillando un nuevo librero, arreglando las plantas y bebiendo tequila en la mañana como desayuno. Te diría que te extrañaré, te diría hasta luego pero no lo hago porque siempre vivirás en este corazón de niña que te quiere y te agradece la maravillosa mamá que le regalaste. Ahora cada vez que tomé un trago de tequila será a tu salud. Yo sé que ya no me preocuparé si un día Vicky o Alberto se me van, estás para ayudarlos. Acuérdate que no te olvido como no he olvidado a mi abuelita Beatriz, gracias por esperarte y no correr con ella como lo habíamos pensado, que bueno que nos dejaste estar contigo unos años más… |
miércoles, junio 01, 2005
Estoy muy triste Abue, todos tratan de ponerse de acuerdo para lo más práctico. Es un hecho contundente que te vas, incluso mientras escribo estás líneas puede que mi mamá me este esperando para darme la noticia de que has muerto, creo que es la razón de no querer llegar a casa.
Comprendo que deban tomar una decisión de hacer o no la endoscopia a sabiendas de que eso puede matarte. También sé que estás inquieto y que nuevamente has tratado de huir del hospital.
Yo no estoy de acuerdo con ellos, será práctico pero no es lo que quieres. Ojalá te preguntaran como quieres morir, estoy segura que responderías.
Te quiero
Comprendo que deban tomar una decisión de hacer o no la endoscopia a sabiendas de que eso puede matarte. También sé que estás inquieto y que nuevamente has tratado de huir del hospital.
Yo no estoy de acuerdo con ellos, será práctico pero no es lo que quieres. Ojalá te preguntaran como quieres morir, estoy segura que responderías.
Te quiero
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