“Me acobardó, la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti
que ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mi
la burla de la realidad
y el corazón
me suplicó
que te buscará y que te diera su querer
me lo pedía el corazón
entonces te busqué
creyéndote mi salvación…”
Así versa el Tango y mi mente evoca aquel momento en que te creí mi salvación
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario