Leía unas notas de un amigo y me acordé de un evento pasado, mmm serán casi tres años de aquello.
ESCENA 1. Casa de JA, primera parte
JA: ¡…pero cómo crees que haría eso!, tú eres una dama (y su cara era la misma de “te quiero coger” que tenía el día que se lo presentaron)
O: yo preferiría que me trates como una persona normal
JA: ¡Pero eres una dama!
O: (silencio), (pensando: pobre imbécil, su “caballerosidad” me enferma, esa forma de decir soy bueno deja ver todo lo contrario)
JA: Eres una niña súper linda y te quiero conocer, jamás haría eso, en serio. Yo soy un caballero.
O: Pues yo no soy ninguna dama, a mí no me trates como a una dama, trátame como la persona que soy: O---- M------
JA: no me importa lo que digas, eres una dama y se acabo.
Salieron de su casa, llegaron a la e O y ella bajó rápidamente del bocho o vocho? blanco que rugía endemoniado. JA No abrió la puerta ni se espero a que ella entrara.
ESCENA2. Casa de JA, segunda parte
Ya era otro día.
Pasó todo entre JA y O, nunca la volvió a buscar.
ESCENA3. Casa de JA, tercera parte
Pasó todo entre O y un amigo de JA
ESCENA4. En un bar, después de los “encuentros”
Malas caras, tensión, JA dedica canciones a O pero todas hablan de una mujer fácil, de una puta o similares.
O se despide y el amigo de JA la lleva de vuelta a casa.
ESCENA5. Casa de O
Suena el teléfono RING, RING, RING….
Después del saludo y los formalismos habituales, surge de lo más profundo de su ego herido el reclamo
JA: Es que yo quería algo en serio contigo, es que lo que me hiciste no tiene nombre.
O: pero tu sólo me querías coger
JA: Claro que no, yo pensé que eras diferente
O: ¿Me vas a negar que sólo me querías coger?. A mi me pareció que esas invitaciones a tu casa no eran sólo para comer pie de limón. Tus comentarios me disgustaban porque siempre hablabas de sexo. Tus pequeñas insinuaciones terminaron por fastidiarme.
JA: Mi concepto de ti ha cambiado, pensé que eras una buena niña pero ya me doy cuenta que no (comenzó la parte de insultos, insultos insultos)
O: (silencio), (sólo escuchaba, en algún momento JA aceptó que sólo se la quería coger, ja eso ya lo sabíamos)
JA: A ver, pero por qué te quedaste con T (el amigo)
O: (con el fastidio a cuentas y con la oreja roja por el auricular le contestó): es que tú tanto presumiste del Kama Sutra, de tus dotes de buen amante, de tu precoz comienzo, que pensé sería mejor.
(JA jamás le perdonó ese comentario, se ego quedó por los suelos, O sólo dijo que no le había gustado estar con él)
JA: ¿Pues sabes que creo ahora de ti?
O: ¿Qué?
JA: Que eres una puta
O: mmm, que lástima caballero yo te dije que no era una dama
Definitivamente son soy una dama, pobre quien lo crean, pobre del que no sabe ver a una mujer.
ESCENA 1. Casa de JA, primera parte
JA: ¡…pero cómo crees que haría eso!, tú eres una dama (y su cara era la misma de “te quiero coger” que tenía el día que se lo presentaron)
O: yo preferiría que me trates como una persona normal
JA: ¡Pero eres una dama!
O: (silencio), (pensando: pobre imbécil, su “caballerosidad” me enferma, esa forma de decir soy bueno deja ver todo lo contrario)
JA: Eres una niña súper linda y te quiero conocer, jamás haría eso, en serio. Yo soy un caballero.
O: Pues yo no soy ninguna dama, a mí no me trates como a una dama, trátame como la persona que soy: O---- M------
JA: no me importa lo que digas, eres una dama y se acabo.
Salieron de su casa, llegaron a la e O y ella bajó rápidamente del bocho o vocho? blanco que rugía endemoniado. JA No abrió la puerta ni se espero a que ella entrara.
ESCENA2. Casa de JA, segunda parte
Ya era otro día.
Pasó todo entre JA y O, nunca la volvió a buscar.
ESCENA3. Casa de JA, tercera parte
Pasó todo entre O y un amigo de JA
ESCENA4. En un bar, después de los “encuentros”
Malas caras, tensión, JA dedica canciones a O pero todas hablan de una mujer fácil, de una puta o similares.
O se despide y el amigo de JA la lleva de vuelta a casa.
ESCENA5. Casa de O
Suena el teléfono RING, RING, RING….
Después del saludo y los formalismos habituales, surge de lo más profundo de su ego herido el reclamo
JA: Es que yo quería algo en serio contigo, es que lo que me hiciste no tiene nombre.
O: pero tu sólo me querías coger
JA: Claro que no, yo pensé que eras diferente
O: ¿Me vas a negar que sólo me querías coger?. A mi me pareció que esas invitaciones a tu casa no eran sólo para comer pie de limón. Tus comentarios me disgustaban porque siempre hablabas de sexo. Tus pequeñas insinuaciones terminaron por fastidiarme.
JA: Mi concepto de ti ha cambiado, pensé que eras una buena niña pero ya me doy cuenta que no (comenzó la parte de insultos, insultos insultos)
O: (silencio), (sólo escuchaba, en algún momento JA aceptó que sólo se la quería coger, ja eso ya lo sabíamos)
JA: A ver, pero por qué te quedaste con T (el amigo)
O: (con el fastidio a cuentas y con la oreja roja por el auricular le contestó): es que tú tanto presumiste del Kama Sutra, de tus dotes de buen amante, de tu precoz comienzo, que pensé sería mejor.
(JA jamás le perdonó ese comentario, se ego quedó por los suelos, O sólo dijo que no le había gustado estar con él)
JA: ¿Pues sabes que creo ahora de ti?
O: ¿Qué?
JA: Que eres una puta
O: mmm, que lástima caballero yo te dije que no era una dama
Definitivamente son soy una dama, pobre quien lo crean, pobre del que no sabe ver a una mujer.